domingo, 28 de julio de 2013

Buried Inside – Chronoclast (2005)

Siempre existen pequeñas joyas que sin ser lo bueno y mejor de un género suelen conseguir un nivel mínimo de dignidad como para exigir que se la recuerde. Este es un tema que siempre me quita un poco de sueño. ¿Qué pasará en el futuro cuando todas estas bandas que la gente no recuerda, que no marcan historia, que no dejan una gigante huella; que pasará cuando  dejen su carrera y abandonen algunos discos realmente poderosos en el polvo del olvido? Y solo por dicha pregunta, me gusta recordar y reconocer aquellos álbumes que me llegan a rozar al menos el sentimiento.
Si en la última crítica hablé del Doom más profundo y sentido en un disco que nunca debería olvidarse, en este intento publicitar uno que lo tendrá menos complicado para gustar pero igual de jodido para recordar.
Buried Inside eran 4 jóvenes canadienses que impulsados por el hardcore y el metal moderno se lanzaron a poner de su parte en esta gran familia. Cabe decir que este no es ni muchísimo menos un álbum de metalcore/hardcore por mucho que algunos lo etiqueten así. Aquí lo que encontramos es un poderoso Sludge Metal rozando los límites de la épica y la emoción. El grupo, desgraciadamente, abandonó su andadura en 2010 algo que me supuso una pena una vez tuve escuchado dicho álbum.

No pretendo decir que Buried fuera una banda fuera de serie y increíblemente buena. Ni yo mismo me he escuchado su discografía, la cual deje un poco de lado a favor de otros grupos Sludge como The Ocean. Pero si es verdad que forjaron una serie de trabajos espléndidos, y el que presento aquí, no deja de ser un diamante en bruto de una dignísima banda.
Chronoclast gira alrededor de un atractivo tema: el Tiempo. La esencia del mismo. Los 8 cortes musicales y 2 introducciones que dividen el disco, giran de manera casi conceptual alrededor del tiempo; de lo que significa, de cómo se interpreta y se usa. Solo es necesario ver el listado de temas para darte cuenta de ello (con títulos haciendo excelentes comparaciones del tiempo con importantes aspectos de la sociedad ); todo ello hablado desde un punto absolutamente putrefacto de la realidad. En otras palabras, este es un avasallador mensaje filo-político en la cruda musa de la música.
El álbum abre con un simple ‘’Introduction’’ suficientemente bueno como para dejarnos con ganas de que empiecen a volar ostias. A lo que le sigue ‘’Time As Ideology’’ el tema que es la columna vertebral del disco. No he sido el único que se ha quedado enganchado a ver como se desarrollaba todo el álbum a partir del excelentísimo riff del minuto 0:30. De ahí en adelante, Buried Inside rozan lo épico para tocar hondo en todo aquél que les escuche.
‘’Time As Methodology’’ funciona como una especie de interludio instrumental lento que corta en seco la carrera iniciada en el primer corte, abandonando el tono épico para meter una oscura atmosfera que explota en ‘’Time As Surrogate Religion’’.
Recuperando el primer tono épico mostrado, la canción consigue emocionar con un destructivo mensaje y unos cortos 7 minutos de canción que siguen dando cebollazos cervicales con esos poderosos riffs y esa inconstante y taladradora batería (formula que no se abandona a lo largo del disco). La canción acaba con un suave guitarreo que enlaza con ‘’Time As Imperialism’’, un curioso corte que arranca poco a poco del inicio y estalla en un riff muy similar al del tema anterior, sin llegar a imitarlo.
Aprovechando la segunda ‘’Reintroduction’’ del disco, haré mención aparte de las letras, ya que realmente son uno de los aspectos más poderosos del disco a mi parecer. El problema viene en que en estos discos densos, la letra debería diseccionarse parte por parte, algo a lo que no me dedicaré hoy, con vuestro permiso, y a lo que os conformareis con saber que contiene ‘’versos’’ tan poderosos como ‘’ Time is the primary socializing tool !’’
‘’Time As Abjection’’, al igual que el primer corte de peso del disco, es el elemento culminante. Con una especie de puente de tiempo el explosivo inicio con una rápida batería y un riff propio, se enlaza y se pega con ‘’Time As Ideology’’ calcando el mismo riff y llevando la misma potencia del inicio a esta segunda parte del disco. Curioso y efectivo método el que han aplicado, teniendo presente que la mitad de la canción y el posterior final de ‘’Time As Automation’’ son exactamente iguales a los dos primeros cortes del disco, haciendo como una especie de salto temporal dentro del mismo disco. Algo que al principio no sabes cómo tragar, pero que cuando lo piensas, te ofrece un autentico orgasmo al recordar que el disco pretende ser un concepto sobre el mismo tiempo.
‘’Time As Commodity’’ encara la recta final del álbum. Un tema con carácter propio que independiente del resto del disco, pero tan poderoso como el mismo, da especial énfasis en los ritmos con un aire black que golpean hasta el final.
‘’Time As Resistence’’ empieza igual de lenta que ‘’Time As Imperialism’’ siguiendo con ese carácter de salto temporal, que vuelve a estallar con el ritmo más lento y pesado del álbum, con esa desgarradora voz dándonos mensajes casi inteligibles y que corona el álbum de buenas maneras, dejándote con cierto sabor de boca para más, con un progresivo y ascendente riff.
Como ya he dicho, Buried Inside nunca llegaron a ser unos enormes abanderados del género a pesar de ser lo suficientemente conocidos, y quizás no son la flor y la nata de este complicado y desconocido género como es el Sludge.
Pero sin duda, trabajos tan especiales como este les hacen merecedores de un lugar en nuestras almas.

The monolith will crack.
The soil will turn.
Death comes in time !Death comes with time…


Por: Adri Huguet Torrens

miércoles, 17 de julio de 2013

Örom - 8 (2006)

Hay veces que me pregunto que haría sin música. Veces en las que me pregunto si se acabarán los acordes algún día. Si se acabará la magia, las cosas nuevas de nuestra más vieja compañera. Nuestra más veterana novia. Veces en las que algo me sorprende tanto, que no sé si será posible que vuelva a ocurrirme algo parecido. Y está mujer a la que tanta amo, siempre vuelve con algo nuevo para dejar mi alma en sollozos de emoción.
Este álbum, es de esas joyas que no deberían caer en el olvido. Esos diamantes de culto que caen en manos de unos pocos afortunados, Y que el negocio hace olvidar. Es de esas esmeraldas que haría falta llevar a cuestas para recordar al mundo que existen.
Öröm, es una desconocidísima banda de Doom Metal procedente de Hungría, un país para nada recordado. Y su música, es sencillamente mágica. Sencillamente increíble. Un Doom Metal suave i tan profundo que apenas parece Doom. Suavemente mezclado con acordes acústicos Y folk, Y una susurrante voz, este único disco de estudio de Öröm se ha llevado el titulo como el álbum más mágico que he encontrado nunca. No intentes buscar una pronunciación al titulo del album, a menos que sepas húngaro.
Me parece muy complicado hacer un análisis de este álbum. Con una duración de 1 hora y 10 minutos distribuidos en 9 canciones, es a priori un álbum muy denso, pero muy sencillo de escuchar. Tan sencillo, que su mejor arma podría haber sido su verdugo. Las canciones tienen una duración de entre 5 y 11 minutos, y todas ellas mantienen acordes, secciones rítmicas y letras muy parecidas. Tan parecidas, que al minuto ya has escuchado prácticamente tres cuartos del contenido de la canción.
Dicho así suena muy ridículo, ya que parece la definición de un álbum repetitivo y malo. Nada más lejos de la realidad. Ahí reside toda su magia. Sino, que se lo digan a AC/DC.
Todos los acordes, aunque repetitivos, no son para nada cansinos. Todas las canciones pasan francamente ligeras, y sin hacerse nunca pesadas. A los 7 minutos  de canción te percatas de que apenas ha habido cambios de tonos o de acordes. Y aún así, no te dan ganas de apagar el reproductor. Esas canciones con magia propia que nunca tienen un punto donde puedes quitar el reproductor. Si lo quitas, se va todo, y a la vez, te sientes estúpido por ello.
Y sé de lo que hablo. Por experiencia propia. Una noche, compartí mi cama con una chica poco ligada al mundo interior del metal. Esa chica prácticamente en su vida había escuchado ningún álbum de metal denso. Esa noche, mientras nos acurrucamos, le puse este CD. Incluso ella admitió y enmudeció reconociendo que realmente, esa era una música realmente especial.
No es que esto venga a nada, pero que es una crítica sin buscar un poco de complicidad con el lector?
Con todas las letras cantadas en húngaro nativo, el álbum se divide en 9 cortes:
Vágyódás funciona como introducción. Con la lluvia a la lejos, y la susurrante voz del vocalista, Öröm empieza a hablarnos. No entendemos nada. Pero ese silencioso piano, el ruido del viento y el de la lluvia, nos hacen callar.
Los acordes de Csöndben empiezan a sonar y tu solo puedes escuchar. Con 9 minutos de duración, considero que es la canción más preciosa del disco. Nuestra imaginación nos traslada lentamente en un bosque de luz tenue, y escuchamos el ruido de las ramas secas bajo nuestros pies. Andamos sin rumbo, sin prisa.
Sírok Között nos sigue acompañando durante 11 minutos más. Sin muchas diferencias con la anterior canción, pero sorprendentemente diferente. Al final, escuchamos el ruido de una pala y de la tierra sacada de un hoyo. Como si visualizáramos un entierro en los lindes de un bosque sin viento.
Levél entra muy discretamente, siendo el tema más corto del disco, y sus flautas y instrumentos de cuerda se nos clavan sin dolor en el corazón. Quizás como sonido a un entierro al que no hemos asistido voluntariamente.
Hangok nos aleja de este entierro. En la misma onda que Csöndben, nos adentramos de nuevo en un silencioso bosque. Esos bosques medio oscuros, que no son lugar para aves, para flores o para colores; que sin saber como, acarician i tranquilizan tus sentidos. La voz, de la que tenéis que buscar explícitamente la traducción, sigue susurrándonos al oído.
Egyszer nos lleva a una explanada. Un tranquilo lugar donde aparecen unos madrugadores pájaros cantores. Una guitarra acústica y lo que parece ser una flauta, les saludan. Y seguimos caminando lentamente, mientras unos tambores sacuden el aire.
Mélyen Legbelül cambia bastante descaradamente si lo comparamos con el resto del disco. A pesar de que el cambio es muy sutil, la canción coge un aire folk mucho más medieval, que durante otros 10 minutos, nos dejan tranquilidad para sumirnos en nuestros pensamientos.
..., un nombre que viene que ni pintado. Otro inicio acústico nos acerca al final del disco; al final de este solitario paseo. El bosque suena. La voz nos habla. Volvemos a escuchar unas tímidas palas, cada vez más cerca. El viento muerto acaricia nuestra cara. El sonido final parece que nos ha llevado un viejo puente chirriante.
Beteljesedés es el final de nuestro camino. El que conocemos o imaginamos, al menos. Un suave piano y un misterioso instrumento de cuerda dejan que nuestros pasos se pierdan, que nuestra mente desaparezca. Öröm, parece habernos abandonado en el sitio donde no corre la vida. Donde no importa.
Hay álbumes que son para escuchar y analizar; y otros solo para disfrutar.
8, es un magnifico álbum cargado de matices y emociones. Un álbum que no deja indiferente. Unas canciones que acarician tus emociones.
Öröm, es pura magia.


Por: Adri Huguet Torrens

domingo, 14 de julio de 2013

Metal Maniacs II (Oker+Vivid Remorse+Hitten+Diagnóstico Canalla+Sinestesica+Irthangaz) Sala Amerikan Lake


Irthangaz, de Barcelona, abrían la tarde con un Heavy Metal muy clásico.
Musicalmente los encontré bastante buenos, con riffs trabajados y unos agudos difíciles de imitar.
Aunque, todo se ha de decir, un grupo de metal clásico que casi no se mueve en el escenario, y que abre un festival, pueden resultar un tanto aburridos.
Pero Toni Garcia, el cantante, intentó que esto no fuera así y puso algo de remedio al asunto.

En definitiva, un grupo adecuado para hacer sabor de boca.


Seguían los Sinestesica, de Barcelona y Heavy clásico también. Así como los anteriores, se caracterizan por sus riffs un tanto complicados y esos agudos tan característicos de nuestro querido Heavy metal. Un aplauso desde aquí a Antonio Guirao, el bajista, porqué lo vive y le apasiona lo que hace.
Para terminar, hicieron un cover de Ángeles del Infierno, "Maldito sea tu nombre" que ya conocíamos y animó algo más al público.







Diagnóstico Canalla, del mismo pueblo, Gavà, eran los terceros con un rock urbano. Animaron bastante al público, por su interactuación con ellos, ya porqué la mitad de la sala sabía sus temas o porqué el bajista, Leandro, está "Loco" tal y como dice un tema suyo. Bajando del escenario y paseándose como Pedro por su casa, nos sentíamos muy cómodos con los Diagnóstico en el escenario. Muy parecidos musicalmente a Barricada y este rollo, recomiendo ir a un concierto suyo, algo de toda la vida y divertidos.







Los murcianicos Hitten salieron con una energía increíble al escenario. Muy jóvenes pero para nada sin experiencia, nos deleitaron con muy buenos temas propios, de un clásico movidito. Intercaladas, tocaron algunas covers, entre otras, "Iron Maiden", o "Warrior", de la época setentera de Riot, tema con el cuál se ganaron mi aprecio. Buenos, tanto en la música, como en el escenario, supieron como hacer mover al público y trasmitir esa energía a las primeras filas. Recomendables 100%.









Vivid Remorse, Barceloneses y con un thrash metal muy contundente salieron los quintos. Gabi, el bajista, no pudo asistir por motivos de trabajo y recurrieron a la ayuda de un bajista anterior, Mikki. Gracias a ello, se incluyeron en el setlist algunas canciones más de su anterior disco, "The seed of Malaise". Unas personas muy majas antes y después de estar en el escenario, pero que cuando suben se transforman en monstruos de la música. Al final del todo me quedé con una baqueta del batería, Xabeer, (gracias, Nil), que da fe de todo esto por lo desgastada que está, pese a no haber tocado tan fuerte como de costumbre. Para terminar, hicieron un cover de "Raining Blood" de Slayer y una versión thrasher de "Blitzkrieg Bop", de los punks Ramones. Los más cañeros de la noche, sin duda alguna. Las primeras filas nos entregamos mucho con ellos y desde aquí los recomiendo a todo el mundo.













Los madrileños Oker, también con un Heavy muy clásico y con unos toques que recordaban a Lujuria, estuvieron a la altura de su nombre. La gente los estaba esperando y Xina, la cantante, animó al público con sus temas más conocidos.
Tal y como dicen ellos, "dieron caña".




En cuanto al festival en si, me alegro de que haya gente que invierta su tiempo y esfuerzos en hacer que la gente de Gavà  mueva un poco el cuello en su propia ciudad. Quizás hubo demasiado Heavy Clásico en el cartel y faltó algo más extremo, pero para las próximas ediciones quedará más igualado, seguro. Un saludo, desde aquí.

jueves, 11 de julio de 2013

Mägo de Oz (Mägo de Oz)

Siempre hay discos que dejan a uno tocado. Los hay que sencillamente, te lo esperas. Otros que te cierran la boca después de haber estado semanas despotricando. Y otros básicamente superan cualquier expectativa tuya. Y cuando digo que la superan, me refiero a esos grupos que te has mamando durante toda tu vida, pero es tu madurez la que hace que te des cuenta de la maravilla que escuchas. Siendo la primera vez que me atrevo con una crítica pública, debía elegir el mejor ejemplo de uno de los mejores grupos que uno puede escuchar. Y en mi caso uno de esos álbumes es, y será siempre, el disco debut de los españoles Mägo de Oz.
Este disco publicado en julio de 1994 suele ser el álbum más olvidado de los españoles. Como todos sabemos, y para informar a los que no, Mägo de Oz tuvo un apogeo comercial enorme hacia principios del milenio. Con anterioridad, ya estaban en boca de todas las críticas positivas con discos como Finisterre o la enorme La Leyenda de la Mancha. Fue, pero, la trilogía de Gaia la que los propulsó al estatus de Leyenda. A pesar del bajón que han sufrido estos últimos años con la salida del vocalista José Andrea y el mal rollo existente en el seno del grupo, nunca han dejado de ser una de las bandas por excelencia del rock español y tan conocidos como pueden serlo Barón Rojo o Ñu. Dejando de lado la muchas veces inmerecida mala fama y críticas negativas hacia el grupo, lo cierto es que su carrera ha ocultado algunos buenos álbumes debido a la abusiva comercialidad de la que gozaron. Y uno de esos discos especiales es este. Un disco en el que ni siquiera estaba aún José Andrea, lo que demuestra que la calidad estaba ahí desde un principio. 

Estamos hablando de un rock'n'folk puro con magníficos arreglos de Jazz y muy sucio. Juanma, un vocalista del que actualmente le tengo perdida la pista, es una de esas voces rockeras por excelencia. Sucia, divertida y firme que sin llegar a ser un ''novamás'' nos regala autenticas delicias auditivas. Para aquel entonces, el polémico Txus ya iba dando golpes al kit de batería (dejemos de lado el debate de si las usa o no pregrabadas) y componiendo solo como él sabe. Lo cierto es que Txus, sin llegar a ser un músico predilecto para mi, si tiene mi respeto desde siempre. Sus letras, su poesía que convierte en canción, sencillamente es brillante y aunque este disco no llegue al nivel de sus predecesores sigue siendo una buena muestra de su potencial. Mohamed y Carlitos, al violín y a la guitarra solista, ya estaban por aquel entonces dando el sello de identidad a esta banda de la cual nunca han llegado a moverse. Mohamed es sencillamente genial, y Carlitos sigue sin dar una nota en falso destacando en este caso canciones como ''El Hijo del Blues''. Para aquel entonces nos encontramos también a un desconocido Charlie a la guitarra rítmica y a Tony Corral al Saxofón, que aunque posteriormente desaparecería de la formación, se le tiene que destacar mucho en este disco realizando un delicioso trabajo. La formación la cierra Salva al bajo, quien se fue poco después de la publicación de Finisterre. 
Pero sin andarnos más por las ramas, entremos en materia.
El disco abre con ''T'esnucaré contra el bidé'' sencillamente el corte hard rockero directo que reclama cualquier disco de Rock que se aprecie. Con solo algunos toques folk provenientes del violín de Mohamed los guitarrazos nos van golpeando mientras una de las letras más crudas, a la par que humorista, de la carrera del grupo nos deja cara de no entender del todo de que agujero se han sacado semejante ostia musical.

Siguiendo encontramos ''El Lago'', la versión original de la canción que se hizo conocida años después cuando José Andrea la reinterpreto. Como gran fan de este grupo aún estoy debatiéndome que versión merece más mi respeto, si la potencia vocal de José que le añade ternura o la sucia voz de Juanma que le añade honestidad. Sea como sea, sigue siendo la canción de amor básica de cualquier pareja, y lo cierto es que descuadra un poco después de la sucia entrada del disco sin estar tampoco fuera de sitio. Los toques folk se acentúan mientras las guitarras suenan más suaves y la voz de Juanma, dando ganas de abrazar y besar a esa persona hasta que se te caigan los jodidos labios.
Rock Kaki Rock: es duda de esas canciones que te sacan la sonrisa del día. Recordando sin duda al rock de Elvis de los 60 con folk con saxofón y endureciendo los ritmos y esos solos guitarreros, que hablando de un joven rockero, harán sonreír hasta al más veterano.
La pura canción de Fiesta Mayor como las hacemos en mi pueblo en los pirineos catalanes, yendo una cover de la canción de nombre homónimo de Status Quo, nos encontramos ''Gerendula''. Una canción puramente folk que da ganas de mover el esqueleto con toda esa alegría melancólica que seas capaz de desprender.
A un cuarto del disco llega uno de mis temas preferidos, ''Lo que el viento se dejó''. Lanzando al aire una gran crítica contra todos aquellos licenciados universitarios dedicados a la política y que resultan ser más indignos que la mayoría de las personas echadas a su suerte en la calle con esa letra de actitud clásica del rock'n'roll cuando solo era tocada en garajes y tabernas de dudosa reputación. Esta canción con deliciosos toques de Jazz pero con una sucia letra está destinada a poner tierno al espectador más duro. La verdad es que tampoco me cansaría de destacar brillantes fragmentos de letra cantadas por primera vez en la historia del grupo por el propio Txus. Sencillamente genial.
Yankees Go Home es otra denuncia política directa echa esta vez con todo el humor del mundo. Presentada por Juanma como si de una feria se tratara, Txus vuelve a cantar contra la opresión del mundo por parte de los Yankees de Estados Unidos, con una letra cargadísima de razón. Un puro folk-rock con una harmónica de fondo, es otro de los temas a destacar por el ácido humor que desprende i con la frase final coreada, que más de uno cantaría en su borrachera ''La OTAN mataría nuestras plantas de maría!''
El ''Hijo del Blues'' llega como otra canción de orgullo rockero. Volviendo a la interpretación vocal de Juanma a una canción que recuerdo a los Deep Purple y que te hará sacudir duramente la cabeza. La letra referida directamente al Rock'n'Roll como el único hijo digno del Blues es realmente magnífica y con un solo demencial. No se puede decir sin duda, pero mantiene todos los números para ser el tema estrella del disco.
‘’Nena’’ es para mi quizás un tema que pasa sin pena ni gloria, quizás por ir detrás de uno de los mejores temas del disco. Canción de rock'n'folk dedicada a esa mujer que siempre nos distrae de nuestros colegas con sus caderas en cualquier bar, tiene un solo digno de destacar pero es una canción a la que quizás le falta un poco de fondo.
A poco de acabar el disco, nos colocan una cover de Spencer Davis Group ''Gimme Some Lovin'' que nos recuerda que el costumbre de Txus de versionar al castellano canciones antiguas viene de lejos. Y con buenos resultados. Canción de rock-blues para bailar animadamente con la pareja como preludio a un intensa y larga noche de pasión (sin entrar en detalles).
El disco cierra con ''Mägo de Oz''. No el mejor, pero si el corte más interesante de todo el disco. Un tema de 9 buenos minutos con puro sabor a Rainbow y Purple al que siempre me gusta definir que tiene ciertos toques progresivos. La primera canción con un minutaje extenso al que nos acostumbrarán Mägo en un futuro. Una canción verdaderamente deliciosa al inicio con el saxo i el piano enterneciéndonos y la voz de Juanma que pega igual de bien que el chocolate con el sexo. Cuando de golpe, a los 3 minutos, la canción estalla con las poderosas guitarras y un pegajoso estribillo que se combina con el folk típico de Mägo con el violín de Mohamed y se complementa con el solo marca registrada y una vez más ese folk que nos incita a bailar hasta el abatimiento. Esta primerísima canción que cierra magníficamente un gran álbum, es la primera muestra de que Mägo habían apuntado maneras desde siempre.
Sin duda, un disco de lo más divertido. Así que en cualquier noche en que te sientas solo; esas noches en que el aburrimiento hace mella en tu ánimo; esas noches en que el agua no cura tu sed. Sácate una copia de este Cd, llama a la parienta o a tus colegas, y entre el humo del tabaco y la fría cerveza, fúndete con ellos en la más alocada borrachera o con ella en la más salvaje de las pasiones.


Por: Adri Huget Torrens.

domingo, 7 de julio de 2013

III Aniversario Metaleros de Catalunya ASYLUM+FLAMED BONE+SANCHO DE ÁVILA+DRAKUM+RAVENBLOOD en la Sala BeCool 06/07/13

Con unas ganas de comerse el escenario, al público y violar cabras, salieron sin presentarse Asylum, algo tarde.
Era su primer concierto juntos, pero en cuanto a musicalidad y compenetración nadie lo hubiese dicho.
Con un death muy brutal, llenaron de guturales y gritos la sala, mientras algunos valientes nos atrevíamos a hacer algo de mosh con el cantante mismo. Ese acercamiento fue clave para que fueran el grupo con más caña de la noche.

Con algunos problemas en el sonido, salieron los Flamed Bone, los moteros por excelencia. Aunque aún un poco verdes por su poco tiempo en escenarios, ese sonido a garaje americano, con una batería contundente, que al principio no me gustó nada, me fue cautivando poco a poco, hasta que en las dos últimas canciones ya me acabé de enganchar.
El cantante y el batería fueron los que más animaron la noche, moviéndose con todos los grupos, y es algo a tener en cuenta y agradecer.
Sinceramente, me gustaría volver a ver a este grupo cuando lleve algún tiempo más, aunque a una hora más acertada, en un bar motero y con alguna cerveza en el cuerpo, encajarían mucho mejor.

Anoche dije “Sancho de Ávila lo han petado” y así fue. Era la primera vez que los veía, y sus melodías,  en algún tema, más lentas y saboreables, combinadas con la habilidad del cantante para tenernos en vilo durante todo el concierto, ya sea con la guitarra o con su voz, es acojonante.
Personalmente, “Gitano”, tal y como la presentaron, fue un puntazo que animó tanto a mí, como a todos los que movíamos las greñas, a querer verlos en sus próximos conciertos, todo y que la mitad de la sala ya fuese fijo de Sancho.


Con esas ganas de fiesta y caña que caracterizan a Drakum, siete personas apiñadas en un escenario bastante pequeño salieron para darlo todo.
Sonando incluso mejor que la última vez que los vi, me volvieron a enganchar y a seguir la fiesta al más puro estilo irlandés.  

Violinista y guitarrista al final optaron por bajar a tocar entre el público, haciendo un pique que estuvo muy bien, sobretodo el último solo del guitarrista, fue genial.

Se guardaron lo mejor para el final, y con “Around the Oak”, con el cual el público se mostró más receptivo si cabe, se despidieron.
No defraudan y os invito a todos, si os gusta el Folk y el metal, que los vayáis a ver una vez, porqué seguro que repetiréis.

Ravenblood salieron con su mejor propósito, pero algo les faltaba. Al contrario que la última vez que los vi, no me incitaron a pogo, ni hubo nada de marcha mientras tocaron. No sé si a causa de un público (de mierda) o un concierto bastante insulso por su parte. Aunque si que hubo movimiento parte cuellos encima del escenario.

Musicalmente y a mi manera de ver, el sonido de la batería se comía al resto de los instrumentos y nos dejaba a la imaginación el resto.
Días malos los tiene cualquiera, así que habrá que esperarse al próximo concierto de esta gente para ver si se trata de un día malo o simplemente, han perdido su esencia.


En general, fue una tarde-noche divertida, aunque los horarios un poco ajustados para los grupos y un público muy soso y muy aburrido. Éramos cuatro gatos moviéndonos y animando, pero aún así, la fiesta se lleva dentro y se intenta sacar para el grupo que lo merece.


Fotos de Sancho y Asylum por: Oscar Chocano Almanza

viernes, 5 de julio de 2013

CAVALERA TOUR 2013, Barcelona 04/07/13

Unos jóvenes llamados Lody Kong salieron a comerse el escenario, o a intentarlo por lo menos.  Con unos cambios de ritmo muy punks, demostraron al público que la juventud viene fuerte y quiere caña, y que Zyon e Igor quieren seguir los pasos de su padre, Max Cavalera.

Al grito “motherfuckers!” del guitarra Gene Macazan, empezó una tralla que duró desde ese mismo instante hasta que acabaron de tocar. La experiencia en los escenarios de Richie Cavalera se hizo denotar por su estupenda actuación. Aunque toda la sala estábamos esperando a ver a Soulfly, y Richie intentaba darnos ánimos repitiendo “Are you preparated to see Soulfly?”

Empezaban a calentar motores con un sonido de guitarra mientras la sala se acababa de llenar, aunque no hubo aforo máximo, lo que permitía algo más de movimiento de libertad que otros conciertos. Las camisetas de Sepultura y Soulfly se mezclaban alrededor y todo el mundo estaba gritando ya. Al principio un poco reacio, y con una bandera de Brasil colgada en uno de los ampli, Max comenzó el concierto con temas de Soulfly, que a medida que avanzaba en el tiempo, iba intercalando con temas míticos de Sepultura como Refuse/Resist, Arise, Straighthate y por supuesto Roots Bloody Roots, en la cual todos disfrutamos a ritmo de gutural.
 
No se fueron sin hacerle un guiño a algún grande, como Seek and Destroy o para terminar, The Trooper, tema no muy apropiado porqué todos los asistentes nos quedamos con ganas de más, aunque sin duda repetiría hasta la saciedad, mi cuello da fe de ello.

Presentación

En MetalHeartsNews empiezo desde Julio a redactar mis experiencias en conciertos (no solo de metal) a los cuales tengo la oportunidad de ir, que no seran todos los deseados, como ya hacía en mi anterior blog.
Hay que compartir lo que la música significa para nosotros...salud y metal!