Siempre hay discos que dejan a uno tocado. Los hay que sencillamente, te lo esperas. Otros que te cierran la boca después de haber estado semanas despotricando. Y otros básicamente superan cualquier expectativa tuya. Y cuando digo que la superan, me refiero a esos grupos que te has mamando durante toda tu vida, pero es tu madurez la que hace que te des cuenta de la maravilla que escuchas. Siendo la primera vez que me atrevo con una crítica pública, debía elegir el mejor ejemplo de uno de los mejores grupos que uno puede escuchar. Y en mi caso uno de esos álbumes es, y será siempre, el disco debut de los españoles Mägo de Oz.
Este disco publicado en julio de 1994 suele ser el álbum más olvidado de los españoles. Como todos sabemos, y para informar a los que no, Mägo de Oz tuvo un apogeo comercial enorme hacia principios del milenio. Con anterioridad, ya estaban en boca de todas las críticas positivas con discos como Finisterre o la enorme La Leyenda de la Mancha. Fue, pero, la trilogía de Gaia la que los propulsó al estatus de Leyenda. A pesar del bajón que han sufrido estos últimos años con la salida del vocalista José Andrea y el mal rollo existente en el seno del grupo, nunca han dejado de ser una de las bandas por excelencia del rock español y tan conocidos como pueden serlo Barón Rojo o Ñu. Dejando de lado la muchas veces inmerecida mala fama y críticas negativas hacia el grupo, lo cierto es que su carrera ha ocultado algunos buenos álbumes debido a la abusiva comercialidad de la que gozaron. Y uno de esos discos especiales es este. Un disco en el que ni siquiera estaba aún José Andrea, lo que demuestra que la calidad estaba ahí desde un principio.
Estamos hablando de un rock'n'folk puro con magníficos arreglos de Jazz y muy sucio. Juanma, un vocalista del que actualmente le tengo perdida la pista, es una de esas voces rockeras por excelencia. Sucia, divertida y firme que sin llegar a ser un ''novamás'' nos regala autenticas delicias auditivas. Para aquel entonces, el polémico Txus ya iba dando golpes al kit de batería (dejemos de lado el debate de si las usa o no pregrabadas) y componiendo solo como él sabe. Lo cierto es que Txus, sin llegar a ser un músico predilecto para mi, si tiene mi respeto desde siempre. Sus letras, su poesía que convierte en canción, sencillamente es brillante y aunque este disco no llegue al nivel de sus predecesores sigue siendo una buena muestra de su potencial. Mohamed y Carlitos, al violín y a la guitarra solista, ya estaban por aquel entonces dando el sello de identidad a esta banda de la cual nunca han llegado a moverse. Mohamed es sencillamente genial, y Carlitos sigue sin dar una nota en falso destacando en este caso canciones como ''El Hijo del Blues''. Para aquel entonces nos encontramos también a un desconocido Charlie a la guitarra rítmica y a Tony Corral al Saxofón, que aunque posteriormente desaparecería de la formación, se le tiene que destacar mucho en este disco realizando un delicioso trabajo. La formación la cierra Salva al bajo, quien se fue poco después de la publicación de Finisterre.
Pero sin andarnos más por las ramas, entremos en materia.
El disco abre con ''T'esnucaré contra el bidé'' sencillamente el corte hard rockero directo que reclama cualquier disco de Rock que se aprecie. Con solo algunos toques folk provenientes del violín de Mohamed los guitarrazos nos van golpeando mientras una de las letras más crudas, a la par que humorista, de la carrera del grupo nos deja cara de no entender del todo de que agujero se han sacado semejante ostia musical.
Siguiendo encontramos ''El Lago'', la versión original de la canción que se hizo conocida años después cuando José Andrea la reinterpreto. Como gran fan de este grupo aún estoy debatiéndome que versión merece más mi respeto, si la potencia vocal de José que le añade ternura o la sucia voz de Juanma que le añade honestidad. Sea como sea, sigue siendo la canción de amor básica de cualquier pareja, y lo cierto es que descuadra un poco después de la sucia entrada del disco sin estar tampoco fuera de sitio. Los toques folk se acentúan mientras las guitarras suenan más suaves y la voz de Juanma, dando ganas de abrazar y besar a esa persona hasta que se te caigan los jodidos labios.
Rock Kaki Rock: es duda de esas canciones que te sacan la sonrisa del día. Recordando sin duda al rock de Elvis de los 60 con folk con saxofón y endureciendo los ritmos y esos solos guitarreros, que hablando de un joven rockero, harán sonreír hasta al más veterano.
La pura canción de Fiesta Mayor como las hacemos en mi pueblo en los pirineos catalanes, yendo una cover de la canción de nombre homónimo de Status Quo, nos encontramos ''Gerendula''. Una canción puramente folk que da ganas de mover el esqueleto con toda esa alegría melancólica que seas capaz de desprender.
A un cuarto del disco llega uno de mis temas preferidos, ''Lo que el viento se dejó''. Lanzando al aire una gran crítica contra todos aquellos licenciados universitarios dedicados a la política y que resultan ser más indignos que la mayoría de las personas echadas a su suerte en la calle con esa letra de actitud clásica del rock'n'roll cuando solo era tocada en garajes y tabernas de dudosa reputación. Esta canción con deliciosos toques de Jazz pero con una sucia letra está destinada a poner tierno al espectador más duro. La verdad es que tampoco me cansaría de destacar brillantes fragmentos de letra cantadas por primera vez en la historia del grupo por el propio Txus. Sencillamente genial.
Yankees Go Home es otra denuncia política directa echa esta vez con todo el humor del mundo. Presentada por Juanma como si de una feria se tratara, Txus vuelve a cantar contra la opresión del mundo por parte de los Yankees de Estados Unidos, con una letra cargadísima de razón. Un puro folk-rock con una harmónica de fondo, es otro de los temas a destacar por el ácido humor que desprende i con la frase final coreada, que más de uno cantaría en su borrachera ''La OTAN mataría nuestras plantas de maría!''
El ''Hijo del Blues'' llega como otra canción de orgullo rockero. Volviendo a la interpretación vocal de Juanma a una canción que recuerdo a los Deep Purple y que te hará sacudir duramente la cabeza. La letra referida directamente al Rock'n'Roll como el único hijo digno del Blues es realmente magnífica y con un solo demencial. No se puede decir sin duda, pero mantiene todos los números para ser el tema estrella del disco.
‘’Nena’’ es para mi quizás un tema que pasa sin pena ni gloria, quizás por ir detrás de uno de los mejores temas del disco. Canción de rock'n'folk dedicada a esa mujer que siempre nos distrae de nuestros colegas con sus caderas en cualquier bar, tiene un solo digno de destacar pero es una canción a la que quizás le falta un poco de fondo.
A poco de acabar el disco, nos colocan una cover de Spencer Davis Group ''Gimme Some Lovin'' que nos recuerda que el costumbre de Txus de versionar al castellano canciones antiguas viene de lejos. Y con buenos resultados. Canción de rock-blues para bailar animadamente con la pareja como preludio a un intensa y larga noche de pasión (sin entrar en detalles).
El disco cierra con ''Mägo de Oz''. No el mejor, pero si el corte más interesante de todo el disco. Un tema de 9 buenos minutos con puro sabor a Rainbow y Purple al que siempre me gusta definir que tiene ciertos toques progresivos. La primera canción con un minutaje extenso al que nos acostumbrarán Mägo en un futuro. Una canción verdaderamente deliciosa al inicio con el saxo i el piano enterneciéndonos y la voz de Juanma que pega igual de bien que el chocolate con el sexo. Cuando de golpe, a los 3 minutos, la canción estalla con las poderosas guitarras y un pegajoso estribillo que se combina con el folk típico de Mägo con el violín de Mohamed y se complementa con el solo marca registrada y una vez más ese folk que nos incita a bailar hasta el abatimiento. Esta primerísima canción que cierra magníficamente un gran álbum, es la primera muestra de que Mägo habían apuntado maneras desde siempre.
Sin duda, un disco de lo más divertido. Así que en cualquier noche en que te sientas solo; esas noches en que el aburrimiento hace mella en tu ánimo; esas noches en que el agua no cura tu sed. Sácate una copia de este Cd, llama a la parienta o a tus colegas, y entre el humo del tabaco y la fría cerveza, fúndete con ellos en la más alocada borrachera o con ella en la más salvaje de las pasiones.
Por: Adri Huget Torrens.
Este disco publicado en julio de 1994 suele ser el álbum más olvidado de los españoles. Como todos sabemos, y para informar a los que no, Mägo de Oz tuvo un apogeo comercial enorme hacia principios del milenio. Con anterioridad, ya estaban en boca de todas las críticas positivas con discos como Finisterre o la enorme La Leyenda de la Mancha. Fue, pero, la trilogía de Gaia la que los propulsó al estatus de Leyenda. A pesar del bajón que han sufrido estos últimos años con la salida del vocalista José Andrea y el mal rollo existente en el seno del grupo, nunca han dejado de ser una de las bandas por excelencia del rock español y tan conocidos como pueden serlo Barón Rojo o Ñu. Dejando de lado la muchas veces inmerecida mala fama y críticas negativas hacia el grupo, lo cierto es que su carrera ha ocultado algunos buenos álbumes debido a la abusiva comercialidad de la que gozaron. Y uno de esos discos especiales es este. Un disco en el que ni siquiera estaba aún José Andrea, lo que demuestra que la calidad estaba ahí desde un principio.
Estamos hablando de un rock'n'folk puro con magníficos arreglos de Jazz y muy sucio. Juanma, un vocalista del que actualmente le tengo perdida la pista, es una de esas voces rockeras por excelencia. Sucia, divertida y firme que sin llegar a ser un ''novamás'' nos regala autenticas delicias auditivas. Para aquel entonces, el polémico Txus ya iba dando golpes al kit de batería (dejemos de lado el debate de si las usa o no pregrabadas) y componiendo solo como él sabe. Lo cierto es que Txus, sin llegar a ser un músico predilecto para mi, si tiene mi respeto desde siempre. Sus letras, su poesía que convierte en canción, sencillamente es brillante y aunque este disco no llegue al nivel de sus predecesores sigue siendo una buena muestra de su potencial. Mohamed y Carlitos, al violín y a la guitarra solista, ya estaban por aquel entonces dando el sello de identidad a esta banda de la cual nunca han llegado a moverse. Mohamed es sencillamente genial, y Carlitos sigue sin dar una nota en falso destacando en este caso canciones como ''El Hijo del Blues''. Para aquel entonces nos encontramos también a un desconocido Charlie a la guitarra rítmica y a Tony Corral al Saxofón, que aunque posteriormente desaparecería de la formación, se le tiene que destacar mucho en este disco realizando un delicioso trabajo. La formación la cierra Salva al bajo, quien se fue poco después de la publicación de Finisterre.
Pero sin andarnos más por las ramas, entremos en materia.
El disco abre con ''T'esnucaré contra el bidé'' sencillamente el corte hard rockero directo que reclama cualquier disco de Rock que se aprecie. Con solo algunos toques folk provenientes del violín de Mohamed los guitarrazos nos van golpeando mientras una de las letras más crudas, a la par que humorista, de la carrera del grupo nos deja cara de no entender del todo de que agujero se han sacado semejante ostia musical.
Siguiendo encontramos ''El Lago'', la versión original de la canción que se hizo conocida años después cuando José Andrea la reinterpreto. Como gran fan de este grupo aún estoy debatiéndome que versión merece más mi respeto, si la potencia vocal de José que le añade ternura o la sucia voz de Juanma que le añade honestidad. Sea como sea, sigue siendo la canción de amor básica de cualquier pareja, y lo cierto es que descuadra un poco después de la sucia entrada del disco sin estar tampoco fuera de sitio. Los toques folk se acentúan mientras las guitarras suenan más suaves y la voz de Juanma, dando ganas de abrazar y besar a esa persona hasta que se te caigan los jodidos labios.
Rock Kaki Rock: es duda de esas canciones que te sacan la sonrisa del día. Recordando sin duda al rock de Elvis de los 60 con folk con saxofón y endureciendo los ritmos y esos solos guitarreros, que hablando de un joven rockero, harán sonreír hasta al más veterano.
La pura canción de Fiesta Mayor como las hacemos en mi pueblo en los pirineos catalanes, yendo una cover de la canción de nombre homónimo de Status Quo, nos encontramos ''Gerendula''. Una canción puramente folk que da ganas de mover el esqueleto con toda esa alegría melancólica que seas capaz de desprender.
A un cuarto del disco llega uno de mis temas preferidos, ''Lo que el viento se dejó''. Lanzando al aire una gran crítica contra todos aquellos licenciados universitarios dedicados a la política y que resultan ser más indignos que la mayoría de las personas echadas a su suerte en la calle con esa letra de actitud clásica del rock'n'roll cuando solo era tocada en garajes y tabernas de dudosa reputación. Esta canción con deliciosos toques de Jazz pero con una sucia letra está destinada a poner tierno al espectador más duro. La verdad es que tampoco me cansaría de destacar brillantes fragmentos de letra cantadas por primera vez en la historia del grupo por el propio Txus. Sencillamente genial.
Yankees Go Home es otra denuncia política directa echa esta vez con todo el humor del mundo. Presentada por Juanma como si de una feria se tratara, Txus vuelve a cantar contra la opresión del mundo por parte de los Yankees de Estados Unidos, con una letra cargadísima de razón. Un puro folk-rock con una harmónica de fondo, es otro de los temas a destacar por el ácido humor que desprende i con la frase final coreada, que más de uno cantaría en su borrachera ''La OTAN mataría nuestras plantas de maría!''
El ''Hijo del Blues'' llega como otra canción de orgullo rockero. Volviendo a la interpretación vocal de Juanma a una canción que recuerdo a los Deep Purple y que te hará sacudir duramente la cabeza. La letra referida directamente al Rock'n'Roll como el único hijo digno del Blues es realmente magnífica y con un solo demencial. No se puede decir sin duda, pero mantiene todos los números para ser el tema estrella del disco.
‘’Nena’’ es para mi quizás un tema que pasa sin pena ni gloria, quizás por ir detrás de uno de los mejores temas del disco. Canción de rock'n'folk dedicada a esa mujer que siempre nos distrae de nuestros colegas con sus caderas en cualquier bar, tiene un solo digno de destacar pero es una canción a la que quizás le falta un poco de fondo.
A poco de acabar el disco, nos colocan una cover de Spencer Davis Group ''Gimme Some Lovin'' que nos recuerda que el costumbre de Txus de versionar al castellano canciones antiguas viene de lejos. Y con buenos resultados. Canción de rock-blues para bailar animadamente con la pareja como preludio a un intensa y larga noche de pasión (sin entrar en detalles).
El disco cierra con ''Mägo de Oz''. No el mejor, pero si el corte más interesante de todo el disco. Un tema de 9 buenos minutos con puro sabor a Rainbow y Purple al que siempre me gusta definir que tiene ciertos toques progresivos. La primera canción con un minutaje extenso al que nos acostumbrarán Mägo en un futuro. Una canción verdaderamente deliciosa al inicio con el saxo i el piano enterneciéndonos y la voz de Juanma que pega igual de bien que el chocolate con el sexo. Cuando de golpe, a los 3 minutos, la canción estalla con las poderosas guitarras y un pegajoso estribillo que se combina con el folk típico de Mägo con el violín de Mohamed y se complementa con el solo marca registrada y una vez más ese folk que nos incita a bailar hasta el abatimiento. Esta primerísima canción que cierra magníficamente un gran álbum, es la primera muestra de que Mägo habían apuntado maneras desde siempre.
Sin duda, un disco de lo más divertido. Así que en cualquier noche en que te sientas solo; esas noches en que el aburrimiento hace mella en tu ánimo; esas noches en que el agua no cura tu sed. Sácate una copia de este Cd, llama a la parienta o a tus colegas, y entre el humo del tabaco y la fría cerveza, fúndete con ellos en la más alocada borrachera o con ella en la más salvaje de las pasiones.
Por: Adri Huget Torrens.

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